viernes, 1 de agosto de 2025

OBRAS SON AMORES...

 

“Virgen de las Maravillas de Cehegín: Arte, Historia y Devoción de una Escultura Napolitana en Tierra Murciana”

OBRAS SON AMORES....

La escultura de la Virgen de las Maravillas de Cehegín se erige, ya desde su contemplación, como un paradigma representativo del barroco napolitano tardío. Cada pliegue, cada flor esculpida en pan de oro sobre piel de madera policromada, es un testimonio de la maestría que caracterizó a Nicola Fumo (1647–1725). Sin embargo, la ausencia de una firma auténtica ha impedido hasta ahora arrojar luz concluyente sobre su autoría. Este capítulo desarrolla un exhaustivo análisis técnico y ornamental, proponiendo que la decoración floral y la policromía ya no sean simples elementos decorativos, sino criterios de comparación estilística de primer orden.


La Virgen de las Maravillas en su camarín. Imagen Fotógrafos. 


Partimos de la hipótesis de que el estofado floral punzado, la manera de aplicar el dorado y la elección cromática (azules intensos, granates, dorados brillantes, sombreados rosados) no son una manifestación casual ni común en talleres menores. Al contrario, constituyen una impronta estética que recorre obras firmadas, como la Assunta de Lecce o el Cristo Caído de Madrid, y se repite con precisión en la Virgen de Cehegín. Estos patrones texturales y ornamentales son tan distintivos que pueden concebirse como una firma en negativo: ausencia de firma, presencia de estilo.

El corpus comparativo se enriquece aún más con la observación de detalles estructurales —rostro, manos, cabello— trabajan un canon escultórico uniforme, concordante con el repertorio de Fumo. El trazo del punzón en los dorados, la geometría de las floraciones, la paleta cromática, el ritmo de los pliegues, la textura del cabello: todos estos elementos refuerzan un hilo invisible que conecta directamente el taller que trabajó en Nápoles y las composiciones del escultor en España a inicios del siglo XVIII.

Así, este análisis no es solo un estudio comparativo: es una invitación a leer la escultura como un documento material vivo, en el que la técnica revela, más allá de la forma, el origen. Solo comprendiendo la unitariedad técnica y pictórica de la imagen de Cehegín en relación con obras documentadas, se podrá afirmar con más seguridad que esta escultura pertenece no solo a una tipología napolitana, sino a la mano específica de Nicola Fumo o de su círculo directo.



La ornamentación floral en la policromía de la Virgen de las Maravillas como vía de atribución a Nicola Fumo

La escultura barroca no sólo comunica mediante su forma, su talla o su iconografía: en muchas ocasiones, es a través de la superficie que revela sus códigos más sutiles. En el caso de la Virgen de las Maravillas de Cehegín —atribuida tradicionalmente al escultor napolitano Nicola Fumo (1647–1725)—, la dimensión decorativa de su policromía floral y de sus dorados constituye un campo de estudio con enorme potencial atribucionista, y, sin embargo, aún escasamente analizado en profundidad.



Detalle de la decoración floral de túnica y manto de la Virgen de las Maravillas. Imagen Fotógrafos.


Una autoría aún debatida

La atribución de la Virgen de las Maravillas a Nicola Fumo, aunque aceptada por consenso en diversos sectores devocionales y culturales de Cehegín, no ha sido certificada mediante documentación directa (como cartas de encargo, recibos, inventarios o firmas) que la ratifique sin lugar a dudas. Se sustenta, por tanto, en criterios de análisis formal, iconográfico y estilístico, especialmente en su expresividad facial, la composición corporal y el carácter típicamente napolitano de la escultura.


Plaza San Gaetano, Nápoles. S.XIX.

En este contexto, cualquier nueva línea de análisis que permita añadir solidez a dicha atribución se vuelve especialmente relevante. Es aquí donde el estudio de los motivos florales policromados cobra una importancia singular.

La superficie como firma del autor

En el Barroco napolitano, y muy especialmente en el círculo de Nicola Fumo, la superficie decorativa no era una cuestión secundaria. Al contrario: funcionaba como una especie de firma estilística del escultor o de su taller. La aplicación de estofados, dorados, motivos vegetales o florales sobre los mantos o túnicas de las vírgenes y santos no sólo obedecía a razones ornamentales, sino también simbólicas, teológicas y técnicas.

El uso de ciertas flores estilizadas, su disposición, su colorido, la técnica con la que se trazaban (con punzón, pincel fino, reservas de pan de oro, rasgado de estofado, etc.), los contornos, el naturalismo o esquematismo de las mismas, todo ello podía variar de un escultor a otro, o de una escuela a otra (por ejemplo, entre Nápoles, Sevilla, Granada o Murcia). Así, la decoración floral puede ser una huella estética comparable a la caligrafía de un manuscrito.

El caso de la Virgen de las Maravillas

La Virgen de las Maravillas presenta una rica decoración floral en su policromía, especialmente visible en el manto tallado con excelente maestría. Estos motivos revelan características que merecen atención detallada:

  • Composición de flores de cinco y seis pétalos, con contornos perfilados y pigmentación naturalista.

  • Disposición simétrica en cenefas, guirnaldas o motivos radiales.

  • Uso de dorado en pan de oro como fondo, con estofado raspado para generar relieves.

  • Inclusión de hojas posiblemente de acanto estilizadas o de flores similares a la rosa, el lirio o el jazmín, con carga simbólica mariana.

Este repertorio floral podría compararse con otras obras firmadas o atribuidas con certeza a Nicola Fumo, como por ejemplo:

  • La policromía de la Virgen de los Dolores del convento de Santa Clara de Nápoles.

  • Otras vírgenes procesionales napolitanas de finales del siglo XVII y principios del XVIII, especialmente en ambientes franciscanos.

Un análisis comparativo a través de macrofotografías, estudios de pigmentos, pruebas de infrarrojos o técnicas no invasivas como la radiografía o el escaneado multiespectral permitiría establecer correspondencias materiales y técnicas.

Aportes del estudio floral a la atribución

Este enfoque tiene múltiples ventajas de cara a reforzar la atribución a Fumo:

  1. Profundiza en un nivel técnico aún poco explorado, frente a los enfoques más tradicionales de análisis formal.

  2. Permite contrastes estilísticos con otras obras de la misma escuela o autor.

  3. Aporta datos objetivos y mesurables, especialmente si se aplican métodos científicos de análisis de pigmentos, dorados y estofados.

  4. Otorga un nuevo valor a la escultura como objeto artístico integral: no solo como forma, sino también como superficie simbólica.

  5. Conecta el discurso artístico con el lenguaje mariano floral, muy presente en la tradición litúrgica y devocional barroca.

Conclusión

El estudio de las decoraciones florales en la policromía de la Virgen de las Maravillas no es una vía menor o decorativa, sino una posible clave de atribución fundamental. Si la forma es el cuerpo, la decoración floral es el alma estética de la escultura. Explorar esta dimensión con el máximo rigor técnico e iconográfico puede suponer no solo una revalorización artística de la obra, sino también un paso decisivo hacia la consolidación de la autoría fiumesca de la imagen, estrechando lazos entre Cehegín y el taller napolitano del gran escultor Nicola Fumo.

Justificación del estudio integral “Virgen de las Maravillas de Cehegín: Arte, Historia y Devoción de una Escultura Napolitana en Tierra Murciana”

Manuel Ruiz Jiménez

martes, 21 de febrero de 2017

Del camarín de la Virgen de las Maravillas




Estampa de la Virgen de las Maravillas realizada en 1878

Obras son amores.....

Historia de la Virgen de las Maravillas

Inauguración del altar y camarín de la Virgen de las Maravillas

   Se tardaron unos cinco años en la elaboración de el altar mayor y el camarín de la Virgen, que según cuentan las crónicas fueron muy costosos, debido a la realización casi paralela del magnífico retablo que iba a enmarcar todo el testero de la iglesia. Fueron tantos los esfuerzos económicos que llevaron a cabo los fieles que el día de su inauguración se dispuso una gran función para entronizar a la Virgen de las Maravillas en su camarín.
   Se hizo un piadoso novenario que tuvo comienzo el día 20 de octubre de 1731 y que finalizó el día de San Simón y San Judas. La víspera de ese día, cuando ya se encontraba colocada la pólvora para los fuegos artificiales de la noche en el atrio del convento, descargó sobre Cehegín una tormenta de tal magnitud que dada la cantidad agua que cayó se inundaron varias dependencias del convento, inutilizando el castillo que había preparado. Sin embargo, el día amaneció claro y sereno lo que permitió la asistencia a la función de una gran concurrencia.
   Desde aquél día en que la Virgen de las Maravillas tomó posesión de su precioso aposento, se le ha venido tributando en ese lugar un fervoroso culto por todos los cehegineros.



Archivo particular Manuel Ruiz
Archivo Franciscano

lunes, 22 de julio de 2013

Estampas del pasado



Alpargateros
Años 40

La industria de la alpargata en Cehegín daba lugar a estampas tan cotidianas como esta. Para los avezados en dilucidar y poner nombre a rostros familiares y, que conste que conocemos quienes son, ¿quién se atreve a ponerles nombre?........



Estampas del pasado


En el casino
Años 50
Largas y amenas las tardes del casino, 
conversaciones, cafés, dominó, ...



Estampas del pasado


Por la calle Mayor
Años 40

Tres mujeres caminan por la calle Mayor
en dirección al Mesoncico, a la altura de
la calle de Doña Gabina, actual calle Picaso.


Inauguramos un nuevo apartado en este espacio para el recuerdo.

ESTAMPAS DEL PASADO
Durante cientos de años, han sido miles las personas que han nacido, vivido y muerto en este pueblo. Otros muchos tuvieron que marchar a otras partes llevando consigo muchos recuerdos y dejando atrás familia y amigos. Todos ellos han contribuido y lo siguen haciendo a hacer de esta tierra lo que es hoy, y todos merecen que esos recuerdos no se pierdan y permanezcan siempre presentes. Esa es la idea fundamental con la que inauguramos este nuevo apartado, en el que a través de imágenes cotidianas del Cehegín de otros tiempos podremos comprobar que  nuestro pueblo continua, en esencia, siendo el mismo.